Neuquén, “la audaz”, tal el significado de su nombre en lengua
mapuche, es una de las ciudades más pujantes del país y la de mayor
crecimiento de la Patagonia. Se encuentra en la confluencia de los ríos
Limay y Neuquén, exactamente donde se origina el río Negro. Antes de
pasar a ser la capital provincial se la llamaba justamente Confluencia, y
éste es el nombre hoy en día de una de las ciudades satélite que la
rodean. Porque Neuquén es ya una gran ciudad. En el último censo
registró casi 300.000 habitantes y ha acoplado a su egido urbano a las
localidades aledañas. Además de ser la capital provincial, es el centro
cultural y comercial de toda la región, que abarca también al Alto Valle de la provincia de Río Negro.
La
ciudad se recuesta en las bardas, el borde de la meseta, donde se
encuentran los barrios “altos”, y está rodeada hacia el este por chacras
con producción frutihortícola bajo riego. Hacia el sur, hace unos años,
se ha construido una avenida de circunvalación, conocida como “la
Multitrocha”, para tratar de dar una respuesta a la gran afluencia de
tránsito que tiene esa parte de la ruta 237, vía de comunicación
terrestre con San Carlos de Bariloche.
El clima es típico de la meseta y de los lugares
alejados de la acción moderadora del mar. Los inviernos son muy fríos y
los veranos muy calurosos. En las partes altas los vientos son muy
fuertes, pero allí se encuentran miradores naturales privilegiados, que
vale la pena visitar, ya que se tiene una espectacular vista de toda la
zona de chacras que rodea a la ciudad, y cuando el día lo permite,
también de la ciudad de Cipolletti, en Río Negro.
Hasta
1904 el caserío de la Confluencia era un centro de comercialización de
lanas y cueros que se producían en la región, favorecido por la llegada
del ferrocarril, en el año 1901. El trazado actual de la ciudad recuerda
este origen ligado al ferrocarril, aunque hoy prácticamente los trenes
no circulan y los antiguos edificios de la estación han sido reciclados
en museos y centros de exposiciones. Como contrapartida, al cumplirse
los cien años de la fundación, se ha inaugurado una importantísima
Terminal de Ómnibus, la tercera en importancia dentro del país.
Antes de la declaración de Neuquén capital este título era ostentado por la ciudad de Chos Malal, más al oeste y al norte de la provincia, vinculada con el comercio con Chile.
La ciudad tuvo un gran impulso en la década de los '70
con la explotación de petróleo en la zona, el turismo, la fruticultura y
el apoyo del gobierno provincial a la radicación de nuevos pobladores,
lo que la llevó a multiplicar sus habitantes, a un ritmo que no ha
decrecido, y que plasmó definitivamente su carácter de centro financiero, comercial y cultural de la Patagonia Norte.
Un recorrido por la ciudad
Un
paseo muy lindo es recorrer la Avenida Argentina en su totalidad, hasta
el Parque del Centenario, donde está la Plaza de las Banderas, con
veintiún banderas que recuerdan a los regimientos de la Campaña al
Desierto. Al lado de esta plaza se encuentra el mirador Balcón del
Valle. Desde allí se puede ver toda la ciudad, y si el tiempo lo
permite, también la confluencia de los ríos Limay y Neuquén y el
nacimiento del Negro. De noche se pueden ver incluso las luces de Cinco Saltos y Centenario.
A
los pies de este mirador, con entrada por la Avenida Argentina, se
encuentra la sede de la Universidad Nacional del Comahue, la más
importante de la Patagonia, que tiene facultades en varias localidades
de las provincias de Neuquén y Río Negro.
También se puede visitar la Casa de Gobierno provincial,
construida como una réplica de un fuerte, en la intersección de las
calles Rioja y Belgrano.
Muy cerca de allí, en la calle Roca, se encuentra el
local de Artesanías Neuquinas, ente provincial que nuclea el comercio de
tejidos, alfarería, cuero, madera y plata de toda la provincia.
Otro lugar muy lindo, en pleno centro, es el Parque Central,
donde se encuentra el Museo Histórico Municipal Doctor Gregorio
Álvarez, en el edificio del antiguo galpón de máquinas del Ferrocarril
Sud.
También en la antigua estación de ferrocarril funciona el Paseo de los Artesanos, de imperdible visita.
En verano, los balnearios sobre el río Limay son una refrescante opción.
Cómo llegar
Son muchas las empresas de ómnibus de pasajeros que
comunican a la ciudad de Neuquén con el resto del país. Hay también
vuelos regulares diarios hacia Buenos Aires, Bariloche y también
Mendoza.
Para llegar en auto desde Buenos Aires las opciones principales son dos:
1) Salir por Acceso Oeste hasta Luján, alli tomar la
ruta nacional Nº5 hasta Santa Rosa (La Pampa) donde se continúa por la
ruta Nº35 unos 80 Kms hasta el empalme con la Nº152. Pasando General
Acha (46 km) se encuentra el empalme con la ruta provincial Nº20. Ésta
es la denominada "Ruta del Desierto" con extensas rectas y paisaje
monótono. Conduzca con precaución. Poco antes de Catriel se toma la ruta
Nº151 hasta Neuquén.
2) Salir por la Autopista Ricchieri y su continuación,
la Autopista del Sur hasta Cañuelas. Alli tomar la ruta Nº3 hasta Bahia
Blanca, continuar por la Nº22 hasta Neuquén. Esta opción es más larga,
pero menos desolada.